
Por Miguel Gómez-García
(Primera parte)
Más de 300 pacientes infectados de SIDA atiende actualmente la Cínica VIH del Hospital Regional Luis F. Nachón de esta capital. Los casos se multiplican a razón de uno por día y en cada uno se teje una historia diferente, señaló su director Gastón Coronel Martín del Campo, médico que a lo largo de una década se ha ocupado de atender a más de mil personas, algunas de las cuales aún viven, otras lamentablemente ya fallecieron.
“Cada caso es producto de modos de vida distintos, en su mayoría plagados de desgracias, de cosas terribles; las novelas se quedan cortas frente a la realidad, una realidad tremenda que muestra la vida de asesinos, prostitutas, violadores, de todo”, señaló.
¿Y qué hacemos?, se preguntó.
Actualmente el estado de Veracruz se ubica por el número de población en el tercer sitio a nivel nacional antes del DF y el Estado de México; y por tasa poblacional en el sexto lugar. Xalapa está en cuarto sitio con alrededor de 500 casos, en los tres primeros se colocan los puertos de Veracruz, Coatzacoalcos y la ciudad de Orizaba refirió el galeno.
El rango de edad de los contagiados oscila entre los 15 y 45 años y prevalecen los hombres “porque el SIDA es todavía una enfermedad de hombres”, subrayó.
Nuestro entrevistado inició su trabajo en esta clínica desde hace ocho años y medio (1998); se trata de la primera que comenzó a funcionar a nivel estado de Veracruz.
Recordó que antes de aquella fecha la mayoría de las personas (pacientes), se concentraba en CONASIDA con sede en el Distrito Federal.
Sin embargo comentó que llegó un momento en que el número de pacientes se incrementó que les fue difícil atenderlos porque ello implicaba absorber todo los gastos para su atención.
Fue entonces que se crearon los servicios especializados en cada entidad federativa, caso particular los de Veracruz.
¿Qué estados comenzaron?
Comenzaron Guerrero, Distrito Federal, Edomex. Veracruz y Puebla arrancaron muy fuerte con gente experimentada en el tratamiento del VIH.
¿Cuál es su experiencia particular?
Yo tengo casi 18 años de estar manejando personas que viven con VIH.
¿En Veracruz qué pasó?
Aquí en Xalapa se estableció la primera clínica y al año aproximadamente comenzó el puerto de Veracruz donde la situación estaba más tremenda porque allá se concentra el mayor número de casos.
¿En qué otros lugares se crearon clínica?
Con el paso de los años se formaron las clínica de Coatzacoalcos, Poza Rica, Orizaba. Actualmente tenemos alrededor de seis clínica en todo el estado.
¿Cómo se llamaban antes?
Servicios Especializados en Atención a Personas que viven con VIH. Actualmente se denominan Capacits.
El galeno comentó que la semana pasada en una reunión en la que estuvo el gobernador Fidel Herrera, el secretario de Salud Jon Rementería y el representante de Sensida, se conformó el Consejo Estatal que está integrado por todas las instituciones de salud del estado, tanto públicas como privadas.
El propósito es que sus integrantes estén al tanto de las prioridades que existen en todo el estado en materia de atención a enfermos de VIH.
¿Aquí a cuántas personas atiende la clínica?
“Con tratamiento hay alrededor de unas 350 personas. Se estima que en promedio una persona es infectada cada día. Además hay una lista de espera en la que están aquellas personas que aún no requieren tratamiento porque no por tener VIH requieren medicina”.
¿Cómo se explica esto?
“Si nosotros hacemos el análisis y vemos que el sistema inmunológico está en buenas condiciones de acuerdo a los parámetros que manejamos, damos la oportunidad de que los controles se hagan cada seis meses”.
¿Cuánto tiempo puede durar una persona infectada de VIH sin que se le de tratamiento?
“Hay quienes han nos ha aguantado hasta cuatro años”.
¿Y que hacen después de este tiempo?
“Cuando vemos que una personas empieza a bajar en su sistema inmunológico, se detecta y antes de que pueda ser susceptible de alguna enfermedad que ponga en riesgo su vida se le da su medicamento”.
¿Normalmente en qué condiciones llega el paciente?
“Muchos llegan muy avanzados. Yo diría que más del 50 por ciento de las personas que atendemos llega en condiciones críticas con más de cinco años de haber contraído la enfermedad y que no sabían que la tenían”.
¿Qué hacen con ellas?
“Se les hacen estudios y si presentan síntomas de alguna enfermedad se les administra medicamentos para oportunistas y aparte cuando ya tengo las cifras de su sistema inmune empezamos a darles los medicamentos antiretrovirales”.
¿Cuántas personas hay en lista de espera?
“Yo presumo más de cien que en cualquier momento pueden incorporarse al grupo que recibe tratamiento”.
¿Es decir que están estables?
“Sí, y que no requieren medicina”.
¿Qué factores inciden en el desarrollo de la enfermedad?
“La enfermedad se personaliza de acuerdo al sistema de vida del individuo, su sistema inmunológico, factores de tipo hereditario , entre otros, son los que determinan su capacidad para soportar más o menos tiempo la enfermedad”.
Nuestro entrevistado hace hincapié en el factor emocional.
“Es muy importante que todas las personas requieran de la atención sicológica; porqué, porque el impacto que sufren cuando reciben la noticia de que tienen VIH es tan fuerte que incide en su familia, trabajo, en lo económico porque piensa que va a gastar mucho”
¿En se sentido de qué forma se les apoya?
“Tenemos sicólogos mañana y tarde o a través de terapias de grupos que se realizan por las tardes. Desde hace doce años funciona un grupo de autoayuda y muchos de ellos que están conmigo desde hace diez años permanecen bastante estables”.
¿Cuántos años se puede sobrevivir a la enfermedad?
“Mi primer paciente tiene 50 años de edad y 18 años de infectado de VIH, y está asintomático y en perfecto estado”.
Coronel Martín del Campo destacó que hay muchos pacientes que se mantienen estables de tal modo que después de que el VIH fue la primera causa de muerte actualmente ocupa el cuarto lugar en mortalidad a nivel mundial. En ese sentido señaló que se ha convertido en una enfermedad crónica pero depende de la forma en que se lleve el tratamiento.
¿Esto qué implica?
“Esto implica no alcohol, no droga, una vida estable; muchas cosas de estas ayuda a la persona a llevar una vida más o menos tranquila emocionalmente y eso nos va a garantizar que viva muchos años”.
¿Qué tanto impacta el estilo de vida?
“El apoyo psicológico es de gran ayuda porque muchas gentes se nos han muerto de depresión porque una personas que se queda con el impacto y se deprime, se muere”.
¿Cómo detectan a los enfermos de VIH?
“Normalmente ellos vienen con diversos síntomas como sería la pérdida de peso, pero no hay una sintomatología que revele que éste tiene SIDA o que está infectado pues depende de cada persona. Muchos vienen con pérdida de peso, otros con diarreas prolongadas, fiebres, vías respiratorias altas o bajas”.
Recordó que el virus del VIH ataca al sistema inmune, bajas las defensas y expone al individuo a cualquier enfermedad.
¿El VIH es una enfermedad?
“Propiamente no lo es, es un síndrome. Las personas no muere de Sida, mueren porque su sistema inmune baja y son presa de enfermedades gastrointestinales, neumológicos, neurológicos y de dermatología. La persona no muere de Sida sino porque carece de defensas para enfrentar el ataque de los oportunistas”.
¿A qué genero afecta más?
“Es una epidemia que se considera de hombres. La relación está actualmente de seis a uno y a veces hasta cinco a uno y en algunos lugares donde hay mucho de cuatro a uno. Comenzó hace muchos años de treinta a uno. En la ciudad de Los Ángeles por los años 80 y 82 empezó en hombres y se decía que era la peste gay y se consideraba castigo divino para los homosexuales”.
¿Actualmente como se le considera?
“El VIH es parejo, no respeta ni raza, sexo, condición social, absolutamente nada; todo mundo estamos expuestos a infectarnos”.
¿Y las edades?
“Actualmente se concentra en las edades de 15 a 45 años, pero vemos que más de la mitad de los nuevos infectados se están yendo a las edades de 15 a 25 años. Es una población de jóvenes”.
¿Qué se hace en materia de prevención?
“Yo todavía hago prevención en el Cenati de la Universidad Veracruzana . en esa edad los muchachos entran a la universidad y tienen relaciones sexuales sin protección”.
Destacó que están incidiendo mucho en esas edades porque la estadística muestra que la mitad de los nuevos infectados se ubica entre jóvenes de 15 a 25 años.
¿Condición social?
“Bueno aquí vemos que al pobre le va más mal y ese sentido se observa que en el futuro a los países subdesarrollado les va a ir peor como África por ejemplo o como algunos países centroamericanos cuyos gobiernos carecen de recursos para comprar medicamentos”.
¿De qué otras formas se detecta a los infectados?
“Algunos se realizan exámenes para saber si están positivos o no; otros a través del banco de sangre porque cuando se acercan a donar se les analiza y se detecta si tienen el virus sin darse cuenta”.
¿Les mandan el reporte?
“Sí nos lo mandan de banco de sangre, nosotros lo captamos, hablamos con la persona y le decimos lo que está sucediendo”
Por Miguel Gómez-García
(Segunda parte)
El SIDA no se detiene, va a la alza y esto tiene sus motivos: relaciones sexuales sin protección, incluso entre los propios enfermos que por venganza están contagiando a más personas en un afán de desquite porque fueron infectados, esa es la realidad, reconoce Gastón Coronel Martín del Campo, director de la Clínica VIH del Hospital Regional Luis F. Nachón de esta capital.
Con un dejo de preocupación el galeno lamentó que entre sus propios pacientes exista poca conciencia y un desprecio por el esfuerzo que hace el estado para atenderlos y medicarlos.
Cada tratamiento le cuesta al estado alrededor de 10 mil pesos y casi un 50 por ciento de los enfermos son inconstantes para tomar su medicina. La adherencia al tratamiento no es buena, aceptó.
¿Entonces se están incrementando los casos?
“Yo digo que sí porque de acuerdo con lo que tengo aquí de casi hace nueve años cuando sólo fundé la clínica y somos ochos personas, ya no nos damos abasto”.
¿Alguna vez ha ido a la baja?
“Nunca, se ha estacionado, se ha mantenido un poco estable pero de momento repunta”.
¿Es predecible?
“Es muy difícil porque se trata de una enfermedad crónica que la persona puede tener doce años sin darse cuenta ni sentir nada, muchos de los que han llegado tiene el virus desde ese tiempo y a penas se están dado cuenta, Es difícil saber exactamente donde está la epidemia o cómo está pues se trata de enfermedad crónica.”
¿Cuáles son las cifras oficiales?
“Miras las estadísticas hay que saberlas manejar adecuadamente porque luego nos meten mucho ruido. Veracruz está en tercer lugar en número de población y por el número de casos. El primero lo ocupa el DF, le sigue el Estado de México”.
¿Y por tasa?
“Veracruz ocupa por tasa el sexto lugar a nivel nacional, lo cual se mide por su número de población” .
¿ Qué lugar ocupa Xalapa a nivel estatal?
“Creo que ocupa el cuarto lugar. En primero está Veracruz puerto, le siguen Coatzacoalcos y Orizaba”.
¿Con cuantos casos?
“Debe de andar ahora con unos 500 casos aproximadamente”.
¿Todos piden terapias?
“No todos, a algunos les está muy bien, a otros la individual y otros más no quieren nada y se conforman con la pura consulta y consejería médica les es suficiente.
Dijo que suelen decir que no les gusta que en las terapias de grupo les estén recordando que tienen VIH no ver al psicólogo ni nada porque se sienten bien y prometen cuidarse”.
¿Qué papel tienen las creencias religiosas?
“Son importantes porque si el paciente cree mucho en algo y siente que funciona de eso nos agarramos porque son elementos muy particulares de cada persona que le son muy importantes para superar la enfermedad”.
¿Cuántos pacientes han atendido en nueve años?
“Uff...muchos, yo creo que más de mil. Aquí pasa que muchos se van, cambian de lugar, cambian de estado, otros se mueren y no nos avisan, otros más se quedan y son estables y ahí están y tienen muchos años con nosotros. Si el paciente no quiere regresa no hay forma de traerlo”.
¿Es real pensar que el paciente puede convivir con el SIDA como con la diabetes, por ejemplo?
“Es real porque estamos viendo gente que tiene más de 12 años con el virus y su vida es normal. No es que queramos hacérsela normal sino que ellos está en sus sistema inmune en cifras aceptables no se van a enfermar”.
¿Tienen alguna prohibición?
“Nada, ellos pueden tener sexo como quieran siempre y cuando se protejan con preservativo, eso es lo único que se les recomienda. Por qué, para evitar que se siga infectando más gentes y a protegerlo de que reciban más virus diferentes u otras enfermedades que van juntas con el VIH como el papiloma humano, la sífilis y todas las infecciones de transmisión sexual que se van a agudizar si la persona tiene VIH”.
Añade que no se les prohíbe la situación sexual, puede tener su vida sexual plena y su vida laboral, y hasta jugar futbol si quieren.
Aclaró que hay personas que se tienen enfermos y eso no es cierto mientras su sistema inmune esté bien.
El galeno recomendó quitar la carga sicológica de que “tengo el VIH, estoy enfermo, me voy a encerrar en mi casa y no voy a salir, no voy a trabajar; a al contrario, debemos de trabajar porque la persona debe ser productiva, puede hacer todo lo que quiera siempre y cuando no caiga en los excesos de alcohol, drogas, desveladas, mala alimentación”.
¿El virus desaparece?
“No el virus se queda ahí; lo que hacemos es impedir que se replique: Estos medicamentos impiden a nivel celular que se multiplique. El virus se esconde y ahí está y si la persona se toma los medicamentos hace que el virus se mantenga quieto durante muchos años”.
¿Y todos lo hacen así?.
“Hay muchos pacientes que juegan, que no se toman la medicina aún sabiendo que cada tratamiento cuesta diez mil peso. Hace cinco años no había medicamento; mis pacientes de entonces se compraban su medicina con mucho esfuerzo”.
¿ Cómo se comportan ahora?
“La gente no se toma la medicina. Yo le puedo decir que más del cincuenta por ciento de mis pacientes son inconstantes en el tratamiento. Estaos hablando que la adherencia al tratamiento no es buena a pesar de los apoyos sicológicos que les damos”.
El actual director del Capacits lamentó que muchos de sus pacientes se siguen embarazando, siguen teniendo relaciones sexuales sin preservativo; se sigue infectando de otras cosas, siguen infectando más gente: No hay conciencia.
¿Si se da esto?
“Por supuesto, porque cree que está la situación así. No crea que el que viene aquí y cambia la vida completamente. Acuérdese que cambiar el estilo de vida es un asunto de cultura. El Uso del preservativo es una cultura de prevención lo cual es difícil lograr en una persona joven. Estamos luchando en donde ya dimos el medicamento y controlamos la enfermedad pero la gente no responde, por falta de conciencia, desinterés, venganza, se quiere desquitar con la demás gente porque está infectada”.
Gastón Coronel comentó que el número de casos está subiendo de manera alarmante porque se siguen infectando.
“Yo lo veo aquí con las jóvenes que se me embarazan a sabiendo que tienen VIH. Lo siguen haciendo, yo no lo entiendo”.
¿No hay manera de impedirlo?
¿Cómo lo impedimos?, se preguntó.
¿Y de sancionarlo?, insistimos.
“No hay manera de sancionarlos; y yo digo después de varios años que llevo en esto, qué está pasando. Uno está incidiendo en darle una mejor calidad de vida, más años para que esté con su familia y con sus hijos y sale con que no se cuida. Por eso a veces viene el sentimiento de ¿Qué estoy haciendo, tratar de darle más vida a alguien que va a seguir infectado más gente?
Sin embargo reconoció que hay personas muy responsables, que se toman muy bien su medicina, que se súper cuida y a esa le va muy bien. Pero gran parte de la población sigue ingiriendo alcohol y droga que los hace perder el sentido de la conciencia y no les importe tener contactos de riesgo.
¡ Eso es lo que esta pasando realmente!, exclama.
Es lo que ve desde su trinchera mediante la convivencia diaria con los pacientes.
“Nos topamos con cada caso que uno se ve sometido a una tensión sicológica o terapeuta para no involucrarse tanto ene se tipo de cosas. Toda mi gente e incluso yo requiero de la atención de un terapeuta para que pueda mantenerme ecuánime, equilibrado y pueda seguir adelante”.
Comentó que cada caso es producto de modos de vida plagados de desgracias, de cosas terribles.
“Las novelas se quedan cortas frente a la realidad, una realidad tremenda que muestra la vida de asesinos, violadores, de todo.
¿Y qué hacemos?, se preguntó.
“Hay veces la hacemos de alcahuetes porque no podemos decirle ya no a un sexoservidor o servidora. Lo que hacemos es concientizarlo porque va a seguir ejerciendo su actividad y regalarme los preservativos. Muchos lo hacen, otros no”.