Crónica
Unge PRI y aliados a sus candidatos
- Juntos pero no revueltos, priistas, verdes, alternativos y panales
- Paliza a los de Alvarado, les impiden llegar a Xalapa
- Tránsito y policías , unidos jamás serán vencidos
Miguel Gómez-García
Sábado de contrastes en el Museo del Transporte. Reunión de priistas deseosos de triunfo. Un rojo que hizo montón y quiso opacar al azul del cielo, y que miró con recelo al brillante amarillo del sol.
Día de fiesta priista, de vivas y porras en un reducido espacio incapaz de albergar a los cientos, quizá miles de hombres y mujeres provenientes de distintos puntos de nuestra larga geografía. Ahí los de la costa, los de la sierra, los del llano y la montaña. Ahí reunidos bajo un mismo techo y por un solo motivo los proletarios, los que madrugaron para llegar temprano, y junto a ellos, los que arribaron en la víspera, los que viajaron en lujosos carros .
Todos juntos.
Sí, juntos pero no revueltos. Los del PRI por su lado. Verdes, alternativos, panales y los que se agregaron, por el otro.
Larga fila de vehículos sobre la carretera. Algunos arribaban a vuelta de rueda.
El acceso al recinto, difícil, complicado. Adentro no cabía ni un alma. Todos apilados, sudorosos, impacientes. Otros más, emocionados: ¡Ya casi son candidatos!
Fabiola Vázquez, la hija del difunto Cirilo se quedó fuera. Con protesta o sin ella, por Acayucan ya es candidata.
Los que lograron llegar, felices. Otros, no tanto. Un grupo de manifestantes que procedían del municipio de Alvarado, fueron interceptados en el camino. Apaleados y humillados los de franco y grosero lenguaje fueron retenidos por policías. ¡De aquí no pasan!, les dijeron. Al frente del operativo la directora de Tránsito Martha Montoya.
¡Policías, unidos jamás serán vencidos!, dijo irónico un anónimo.
En la reunión se comentó el incidente. “Sí, sí los golpearon, a las mujeres las agarraron a macanazos guey”, exclamaba eufórico un reportero.
¡Ahí estuvo la nota guey!, volvía a decir y se ufanaba de haber sido sólo el y un fotógrafo del Diario quienes atestiguaron el hecho.
Pero en el Museo del Transporte la fiesta tenía que continuar. ¡Al diablo con los alvaradeños!, parecían decir los organizadores del evento.
En los pasillos el de Procesos Internos confirmaba: “Mañana registramos a nuestros candidatos. Eso nos sugirió Carolina, la presidenta del IEV”, decía Javier Egremí Gracia, el minatitleco.
Los minutos pasaban, el gobernador no llegaba. Fidel arribará con retraso. ¿De dónde viene el gober?, se preguntaban algunos. A otros no les importaba, estaban entretenidos en su plática.
Un reportero despistado comentaba: “El tío llega a las dos, así que mejor siéntate”
El mandatario llegó. Entró por atrás del recinto. Muchos ni lo percibieron. Inició el acto, los candidatos rindieron protesta y comenzó la letanía de discursos, mensajes de aliento, arengas de triunfo.
¡Vamos a ganar! Se desgañitaban los priistas.
Se desgañitaban lo que fueron favorecidos, y a los que no: “con disciplina siempre se obtiene la recompensa”, les respondió Fidel.
¡Ya habrá tiempo para alcanzar una candidatura!, les animó y los remitió al 2009 y al 2010.
El mandatario estatal y llamado así el primer priista del estado, se dijo seguro de que quienes rindieron protesta son los mejores candidatos. “Y a las pruebas me remito”, dijo con voz retadora.
“Tenemos las mujeres más preparadas, los hombres más comprometidos y las formulas que aseguran el triunfo de mucho trabajo y comunidad”, aseguró el mandatario.
Hubo mensaje para sus correligionarios y para quienes no lo son, para los adversarios, para la oposición.
¡No lograrán desprestigiarnos!, advirtió.
“En su pecado llevarán la penitencia”, dijo con sentencia de clérigo.
Sin embargo Fidel no pudo evitar lo inevitable. El fantasma de Zheli estuvo presente. Por eso soltó la advertencia: “No me limitarán en mi deber ni las fantasías de los Demonios del Edén ni las asiáticas” Y remató con otra más: “Fracasarán los que pretendan usar la injusticia y la pobreza para enfrentarnos con
Y es que para Fidel: “Los únicos leales y fieles están en esta coalición, estos sí son de verdad, los otros o las otras en el pecado llevarán su penitencia”.
Sábado de contrastes. De colores y sabores, de golpes y dolores. De priistas que se animan porque quieren ser ganadores.










