- Incremento en niveles del mar dejarán bajo las aguas pastizales, cultivos y poblados
- Aumento en la temperatura demandará quintuplicar energéticos para climatizar edificios
Miguel Gómez-García
El fenómeno mundial conocido como Cambio Climático Global, atribuible de forma directa o indirecta a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera y que se suma a la variabilidad natural del clima, está presente en nuestro país y de manera particular en nuestra entidad veracruzana.
Numerosos estudios que prevén un incremento gradual de la temperatura y de los niveles de las aguas del mar, harán que en la costa del Golfo de México queden bajo las aguas medio millón de hectáreas de pastizales, un cuarto de millón de hectáreas agrícolas y ocho mil hectáreas de poblados actuales.
Sin embargo para el investigador de
Estudioso de la materia, el doctor Tejeda Martínez, dijo que los desequilibrios ambientales se producen durante décadas y no se tienen elementos suficientes para afirmar que los hechos de Tabasco, por ejemplo, o los que se han producido en nuestra entidad tengan que ver con el cambio climático global.
“El cambio climático no es la alternancia de calor y frío cuando pasa un “norte”; es algo que ya empezó a sentirse en el mundo, que se traducirá en un aumento de la temperatura media del planeta de unos
Abordado por este semanario, el especialista informó que en Veracruz se trabaja ya sobre el Plan Estatal de Acción Climática, documento cuya elaboración concluirá en abril del próximo año. Será un documento que servirá de guía par enfrentar los embates de las fuerzas naturales en un plazo de dos décadas, dijo.

Para el investigador universitario, la primera evidencia que han observado los científicos respecto del Cambio Climático Global, es el aumento de la temperatura, pero en el caso de las lluvias no existen consensos firmes que permitan asegurar que su aumento tenga que ver con dicho fenómeno.
En una entrevista publicada en la revista
“El cambio climático no es la alternancia de calor y frío cuando pasa un “norte”.
“Tampoco significa que amanezca despejado, se venga un aguacero a media tarde y por la noche se deje sentir el bochorno en la recámara, lo que por cierto ocurre frecuentemente en el verano xalapeño”.
Para Tejeda Martínez, el cambio climático es algo que ya empezó a sentirse en el mundo, que se traducirá en un aumento de la temperatura media del planeta de unos
Comentó que al respecto, ha hecho junto con el doctor Ernesto Jáuregui la prospección de que los requerimientos energéticos para climatizar edificios en México, por los efectos del cambio climático y crecimiento poblacional, habrán de quintuplicarse para mediados de este siglo.
Y es que desde 1988, científicos y dirigentes del mundo han constituido en el seno de
“Es éste el reconocimiento científico y oficial de que los gases que se han emitido desde
Relató que el siglo XX significó apenas una elevación de medio grado en la temperatura promedio del aire de la biosfera. Varios investigadores están de acuerdo con que esa puede ser la causa de los aumentos, ligeros pero notables, en la intensidad y frecuencia de los huracanes, en la magnitud del contraste entre los fenómenos oceánicos de El Niño y
Un incremento de la temperatura mayor de dos grados en el siglo XXI será catastrófico para muchas regiones del mundo. La respuesta que dio el Panel Intergubernamental fue el Protocolo de Kyoto, firmado por 84 países en 1997, que plantea, en términos muy generales, reducir las emisiones de gases generadores del calentamiento global (llamados gases de efecto invernadero) a los niveles de 1990, excepto en aquellas regiones del mundo donde el aumento en la quema de combustibles es imprescindible para salir del subdesarrollo.
Además, los países ricos deberán proveer los recursos para reforestar o mantener los bosques de las regiones subdesarrolladas, y así controlar la tasa atmosférica de esos gases, principalmente el bióxido de carbono.
Desde el comienzo de los noventa, los estudios sobre las emisiones de gases de invernadero se han intensificado en todos los países, inclusive en los menos desarrollados; se han estimado los tamaños del posible calentamiento en el siglo XXI mediante modelos computacionales y su cotejo con los datos observados, y se empiezan a proponer e incluso adoptar medidas de mitigación y de adaptación.
“Sin embargo, me preocupa la conjetura sobre un incremento del nivel del mar de unos centímetros, apenas medio metro, lo que significaría la desaparición de la mitad de Bangladesh.
En la costa del Golfo de México quedarían bajo las aguas medio millón de hectáreas de pastizales, un cuarto de millón de hectáreas agrícolas y ocho mil hectáreas de poblados actuales, por ejemplo.
El problema es serio, aunque el cambio climático no ocurrirá de la noche a la mañana; también están los optimistas que ven al cambio climático como apenas un resfriado del planeta, y los escépticos que niegan sus evidencias. Sin embargo, la actitud menos racional sería cerrar los ojos.
“Estudiar para conocer y conocer para prevenir parece la única estrategia válida en estos momentos. Será mejor que en el futuro se rían de nuestro catastrofismo y no que lloremos nuestra indolencia”, advirtió Tejeda Martínez.


