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26 febrero 2008

Lenguas indígenas, se resisten a morir

  • Número de hablantes se reduce, admite la AVLI
  • Arduo trabajo de investigadores, pero sin recursos
  • El castellano, volvió ladinos a muchos indígenas

Miguel Gómez-García

Cuando mis labios percibieron el aroma de este café,
y en mi pensamiento y en mi corazón
resonaron las palabras de mi hermana Lucía,
me recordé del pueblo de donde vengo;
el pueblo donde mi madre me parió,
me amamantó y me entregó su lengua;
es el pueblo donde mi padre me enseñó tantas cosas;
es el pueblo de Chicontepec.
(Rodolfo Hernández Osorio)

Con sólo 605 mil 135 hablantes en el estado de Veracruz, según el último censo de población realizado por el INEGI, las lengunas indígenas transitan en medio de un azaroso proceso de rescate que intenta evitar evitar su total desaparición.

Las causas que a lo largo del tiempo han insidido en la disminución del número de hablantes de las llamadas lenguas maternas - que es un fenómeno real en Veracruz y en todo el país- son de naturaleza multifactorial, según comentan los estudiosos del tema.

"Devienen cuestiones de aculturación, enajenación", señala enfático el antropólogo linguista Rodolfo Hernández Osorio.

Recuerda que en 1964 cuando se comienza a impartir educación indígena formal en la región de Chicontepec, al norte del estado, los maestros de aquella época, lejos de impartir sus clases en lengua indígena, se dedicaron a "castellanizar" a los alumnos.

"Al niño que hablaba la lengua lo castigaban, lo mantenían parado y los padres de familia consentían esta situación porque sabían que con lengua indígena no encontrarían trabajo, lo castigarían en la escuela, le dirían indio, en un sentido peyorativo, y eso duele, lastima; de manera que nos volvemos ladinos", reconoce.

Y es que durante tanto tiempo a los indígenas les dijeron que su lengua no servía; solicitaban empleo y se lo negaban porque hablaban náhuatl y no español.

Explica que los "indios" se volvieron ladinos porque sabiendo hablar español los contrataban, les pagaban más pero a costa de maltratar a sus hermanos de raza.

"Y entonces el corazón se transforma y de repente rechazas a tus propios hermanos como sucede en los Estados Unidos con los pochos; es lo mismo. Ese fenómeno nos ha pegado muy duro a los mexicanos", lamenta.

La disminución del número de hablantes de lenguas autóctonas es un hecho que comparte la Academia Veracruzana de las Lenguas Indígenas que dirige Lucía Tepole, pero que intenta matizar Crecencio García Ramos cuando sostiene que "las lenguas indígenas no se están muriendo, sino al contrario, se están adaptando a la modernidad".

Veracruz es un mozaico de lenguas nativas. Algunas de ellas se extienden a otros estados. Un ejemplo es el Huasteco o teneck que junto con el náhuatl tiene un buen número de hablantes en entidades como Hidalgo, San Luís Potosí Tamaulipas y Veracruz.

En la sierra de Minsatla se habla el totonaca con la variante propia de esa región; en Altotonga y sus alrededores- lugares donde no existe educación indígena formal- se habla el náhuatl. En la zona centro (Córdoba, Orizaba, Zongolica y la sierra negra de Puebla), se habla el náhuatl con muy diversas variantes según el lugar.

En el sur se habla el popoluco , el soque, el mixe, el mixteco, chinanteco, mazateco y en la profundidad del Valle del Uxpanapa, en los límites con Chiapas se pueden encontrar algunos grupos que hablan Zotzil y Zeltal, lenguas de origen maya, además de chontales que han emigrado del estado de Tabasco.

Para Lucía Tepole esta porción sur sureste del estado de Veracruz es de una increible riqueza de lenguas", apuntó.

Y es que al interior de cada una de las lenguas indígenas existentes en la entidad hay una serie de variantes que demandan ser investigadas. Sin embargo este trabajo demanda recursos de toda índole como lo expone García Ramos.


Hace falta más recursos porque : "La lengua náhuatl que demanda más materiales -diccionarios, gramáticas, vocabularios y literatura y toda la gran riqueza que tienen las lenguas indígenas-. Sin embargo se requieren más volúmenes. La mayoría de las veces estos materiales se entregan en la bibliotecas pero no alcanza para hacerlos llegar a los propios hablantes".

Recuerda que el año pasado se publicó un manual de fontética totonaca, que se agotó al instante, porque nomás se editaron 2 mil cuando se necesitaba una producción cinco veces mayor. Los maestros que enseñan la lengua totonaca lo requieren para documentarse, para formarse.

El investigador y académico de la lengua de la Universidad Veracruzana advierte que ahora mismo se ha terminado la impresión de un diccionario práctico para los maestros, cuyo número de ejemplares seguramente será insuficiente y se requerirá hacer una nueva edición.

Por ello urgió inyectarle más recursos a la academia, tanto para la edición de materiales como para la investigación, que es la columna vertebral del trabajo académico. Se requieren viáticos para viajes de campo, y que el resultado de esas investigaciones se edite y se distribuya a las comunidades indígenas.
"Necesitamos formarnos para llegar a formarlos", apuntó.

"Si no investigamos en el campo sólo estaremos extrayendo material de archivo; tampoco queremos archivar las lenguas indígenas, queremos que sean vivas, que sean habladas, que sean transofrmadas, porque no se están muriendo, al contrario, se están adaptando a la modernidad"

En este contexto la AVLI ha detectado que las lenguas que han ido perdiendo hablantes son las llamadas " de reacomodo" ( mixe, soque, popolucoa, mixteco), todas ellas en el sur del estado; asimismo el tepehua que se habla en los límites con el estado de Puebla.

Se estima que en la actualidad existen sólo unos diez mil hablantes de estas lenguas. En el municipio de Ixhuatlánd e Madero, la localidad de Pisa flores no fue censada y tiene alrededor de tres mil hablantes de tepehua.

Y de las lenguas anteriormente citadas, el mixe y el tepehua son las que están en mayor riesgo de desaparecer pues tienen menos de cinco mil hablantes.

Por su lado Hernández Osorio, también poeta indígena comenta que el trabajo de la Academia está en una fase de sensibilización hacia los propios núcleos indígenas y no indígenas para después pasar a una fase de operatividad.

"Ya los sensibilizamos, ya los tenemos bien acá, ahora vamos a trabajar, por ello tenemos que investigar las formas y procesos por medio de los cuales podemos acceder y devolver esa lengua que se está perdiendo".

Establece que la problemática de la lengua es multifactorial, devienen cuestiones de aculturación, enajenación.

"Durante tanto tiempo nos dijeron a los indígenas que nuestra lengua no servía; ibas a solicitar trabajo y no te lo daban porque hablabas náhuatl y no español".

Y es que desde 1964 cuando en Chicontepec se comenzó a proporcionar educación indígena, resultó que los maestros en vez de enseñar en lengua indígena, castellanizaban a los alumnos.

"Al niño que hablaba la lengua lo castigaban, lo mantenían parado y los padres de familia consentían esta situación porque sabían que con lengua indígena no encontrarían trabajo; lo van a castigar en la escuela, le van a decir indio, en un sentido peyorativo, y eso duele, lastima; de manera que nos volvemos ladinos.

Como parte del trabajo que realoza la AVLIm, desde el 2001 fecha de su creación se han producido un total de ocho publicaciones, que son el resultado del trabajo desarrollado por los diversos coletivos formados al interior de ese organismo. De ese número, cuatro se produjeron en el 2007 .

Algunas las producciones realizadas son : el diccionario totonaco, que ya está listo para ser presentado en la Cumbre Tajín y el libro titulado melatactol que fue presentado como parte de la conemoración del Día Internacional de la Lengua Materna realizado en el municipio sureño de Mecayapan.

" Y atendiendo precisamente a la lengua zapoteca, próximamente estaremos presentando u folleto de adivinanzas que está dirigido justamente a los niños zapotecas, que es producto de colegiado que se tienen en aquella zona, de hablantes zapotecos", comentó Tepole.

Así sorteando las dificultades propias de la estrechés económica con la que opera la AVLI, este año serán inauguradas un total de seis academias regionales.















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