- Paciente se contagia de “seudomona” y queda sordo
- Fue atropellado por imprudente conductor en Carrizal
- Su madre adeuda 256 mil pesos de hospitalización
- Causante del accidente, libre bajo de fianza
Miguel Gómez-García
El pasado 10 de junio fue un día trágico en la vida de José Ángel Alvarado Callejas, de sólo 13 años de edad. Un imprudente conductor, empleado de una mueblería, lo arrolló destrozándole una pierna.
La víctima de este fatal accidente fue trasladada al Centro de Especialidades Médicas CEMVER, donde el primer diagnóstico médico resolvió que había que amputarle la pierna.
Yurani Callejas González, madre del infante se opuso a esta medida adoptada por los galenos y decidió trasladarlo al Hospital Infantil de la ciudad de México donde le salvaron esa extremidad.
Sin embargo durante el tiempo que José Ángel estuvo internado en el CEMVER, contrajo una bacteria denominada “Seudomona”, que se desarrolla en sitios antihigiénicos.
Los médicos intentaron combatir la enfermedad pero la aplicación excesiva de algunos medicamentos como el cicroprexa, ciprofloaxino y ketorolaco, entre otros, le generó sordera en ambos oídos, pérdida del nervio ciático y osteomielitis en los huesos.
Hoy día José Ángel yace en una cama sin poder moverse. No va a la escuela porque su madre carece de recursos para la compra de auxiliares auditivos que cuestan 39 mil pesos cada uno.
Yurani Callejas es madre soltera –según narró a los medios de comunicación-, tiene tres hijos y una deudo de 256 mil pesos al CEMVER.
Por su lado Agustín García, causante del accidente está libre bajo de fianza. La compañía aseguradora del vehículo con el que atropello a José Ángel enfrenta un juicio penal y aunque dice estar dispuesto a sufragar los gastos, pone como condición que la madre denuncie la negligencia de los médicos del hospital local.
El gobierno del estado ha ofrecido y otorga asesoría jurídica a la madre pero esta requiere además apoyo económico.
Este lunes,
“Ya no se qué hacer, no tengo dinero para los pasajes. Hago un llamado al gobernador Fidel Herrera para que me ayude por favor”, clama entre sollozos la afligida progenitora, mientras muestra las fotografías de su hijo, antes y después del accidente.
Y es que la desesperación que invade a Yurani no es para menos. José Ángel era un niño sano, que dedicaba su vida al deporte. El fatídico accidente le cambio la vida. En siete meses ha recibido 36 lavados quirúrgicos y más de 40 transfusiones sanguíneas.
DENUNCIA INSENSIBILIDAD DE PARTE DE MEDICOS Y ADMINISTRADORES DEL CEMVER.
Durante el tiempo que José Ángel permaneció hospitalizado en el CEMVER, recibió un trato poco profesional de los médicos y administradores.
“Yo creo que querían que se muriera”, acusa la mujer.
Recuerda las frías palabras que recibía del personal médico y administrativo. “Es tu hijo, es tu problema”, le decían, según recuerda.
La atención “psicológica” que recibió su hijo se reducía a frases como: “ “No llores, ya eres un hombrecito”.
La señora Yurani guarda para sí un cúmulo de anomalías observadas dentro del hospital, donde los médicos dejan en manos de practicantes la salud y la vida de los pacientes. Y aún más, la corrupción que impera en la venta de medicamentos trasmano. Recuerda las “encerronas” entre médicos y enfermeras de guardia.
Confiesa que se negaba a denunciar estos hechos pero la desesperación y el coraje guardado la hicieron acudir ante los medios de comunicación.
CEMVER DICE QUE NO EXIGE EL PAGO
Por su lado la responsable de las finanzas del CEMVER,
La funcionaria del citado hospital hizo saber lo anterior al director de Atención Ciudadana de

